miércoles, 28 de diciembre de 2011

3 días, 1.000 km: Andes Salt Expedition

Uno de los tantos objetivos que me plantee al salir de Buenos Aires fue recuperar el poder de asombro. Descubrir y maximizar diferentes niveles de sorpresa. Desde las cosa mas chiquititas, poder revalorarlas y disfrutarlas, hasta tener el privilegio de encontrar cosas impactantes, sorprendentes y que fueran un gran flash. Asi fue como, desde que empezó el viaje, trate de valorar todas aquellas pequeñas cosas que generaran en mi algún sentimiento o emoción particular: una imagen, una persona, un gesto, alguna música del lugar, un objeto, ciertos colores, alguna costumbre, alguna expresión de la naturaleza, formas de hablar, algún animal particular, alguna comida o bebida típica, sus gustos, sus olores, etc.
Hasta el dia 21 de Diciembre, aun no había encontrado aquella gran cosa o situación que me flasheara, que me impactara en gran medida, que me sorprendiera. Ese dia, entre al Salar de Uyuni. Unico, por ser el mas grande (15.000 hectareas) y el mas alto (3.665 msnm) del planeta. Cualquier cosa que escriba aca, no va a ser suficiente para describirlo o para tratar de plasmar lo que se siente al atravesarlo. Lo único que puedo decir es que ningún mar, rio, laguna, montaña, campo, playa o cualquier otro paisaje de la naturaleza, en mi opinión,  se asemeja a la perfeccion de ese lugar y al impacto visual que genera en todo aquel que lo visita.
Realmente, no pude sacarme la sonrisa de la cara desde que llegue hasta que me fui. La energía que absorvi en el Salar fui impresionante. El piso es perfectamente liso y blanco impoluto. El sol refleja de una manera impresionante. Solo te dan ganas de correr y saltar. Con la camioneta fuimos hasta el medio del Salar, en donde todo lo que se ve alrededor es blanco, no se distingue el horizonte. El espacio es un todo, no hay diferencia entre el cielo y la tierra, y uno esta flotando en esa inmensidad blanca. Me encanto, espectacular! Hasta ahora, lo mejor!
Mas tarde, fuimos hasta un sector en donde todo el piso estaba cubierto por una fina capa de agua de no mas de 5 centimetros, originada por las lluvias. Ese fue el mejor lugar de todos. Todo el piso era un espejo, todo se reflejaba. Y cuando uno caminaba parecía que caminaba sobre el agua. En la camioneta parecía que íbamos por un mar, pero tan solo eran 5 cm de agua. PERFECCION!
En otro sector, tuve como una hora para estar solo. Deje la mochila y las zapatillas en el piso  y empece a caminar descalzo sobre la sal fria, sin un rumbo especifico. Uno pierde el sentido de las distancias, y a los pocos minutos me di cuenta que mis zapatillas y mi mochila eran un puntito negro en la distancia como a 200 o 300 metros.
Tambien vimos muy buenas imágenes como a los trabajadores del Salar, haciendo las extracciones de los bloques de sal. Al mediodía comimos en al mitico Hotel de Sal. Tambien vimos a una pareja de llamas que salieron, no se de donde, caminando por el medio del salar. Y a la noche dormimos en un hostal, también todo hecho de bloques de sal (el piso, las paredes, las mesas, las sillas, hasta las camas hechas de Sal). MUY BUENO!!!

 
Voy a pasar a describir al equipo que me acompañaba en la camioneta A, a cargo del guía Saul:
·         Carolina, colombiana, (idioma: español) estuvo 8 años de novia a la distancia (ella en Bogota, el novio en Medellin), despues se fue a hacer un intercambio durante un año a Buenos Aires. Hace 20 dias, el novio le corto! Ella decidió volverse a Colombia, viajando durante dos meses por tierra para reflexionar acerca de su futuro.
·         Fanny, Francesa (idioma: francés), 35 años, psicóloga. Muy reflexiva.Viajera por naturaleza, esta recorriendo sudamerica y haciendo trabajos voluntarios, por tiempo indeterminado hasta que logre la transformación espiritual que tanto esta buscando. En Francia, la espera con paciencia su novio guardaparques, hasta que ella se sienta realizada. Con Fanny hablamos muchísimo de nuestras respectivas parejas y relaciones. Largas charlas muy interesantes.
·         Marlene y Mike, novios, suizos (idioma: suizo-aleman), muy buena onda, jóvenes, trabajan en Berna, aman viajar y se pidieron 6 meses de licencia cada uno para poder realizar el viaje. Su recorrido y tiempos son bastante similares a los mios, por lo que creo que me los volveré a cruzar.
·         Susan y Amanda, holandesas, (idioma: holandés), graciosas y guarangas. Fanaticas de Maxima Zorreguieta (“If you ever see her, tell her we love her!”). Susan estudio historia y ahora tiene que empezar la especialización, de novia hace un año. Amanda estudio ciencias, y ahora tiene que volver para buscar trabajo, de novia hace 8 años. Las dos están viajando por sudamerica durante 4 meses. Objetivo: reencontrarse consigo mismas, ver otras realidades y valorar mas la vida que les toco.

En la camioneta B, a cargo del guía Gonzalo, había una pareja de Australianos, una pareja de Chinos, una pareja de Israelíes, y Fidja, quien amerita especial destaque: Inglesa de Londres pero con orígenes Indues (padre y madre en la india), pero vive en Sydney, Australia. Negra con puntito entre los ojos, muy indu, pero con pretty british accent. Contadora. Trabajaba para Young & Rubicam de Sydney, renuncio “siting behind a desk: Sooo not me!” Muy graciosa, hacia chistes y comentarios graciosos todo el tiempo.
Entre todos había muy buena onda, y el medio de comunicación era el SPANGLISH absolutamente!

En la primera noche, comimos y dormimos en otro hotel hecho completamente de sal, ubicado en uno de los tantos pequeñisimos pueblitos que están sobre el borde del salar: Chuvica. Muy buena la noche esa: la comida riquísima y un vinito espectacular. El hotel no tiene electricidad, por ende tempranito se apagaron las velas y estábamos obligados a ir a dormir. El cielo en ese lugar era impresionante, todo el tiempo pasaban estrellas fugaces.
A la mañana siguiente, muy temprano arriba! Desayuno, cargamos las camionetas y salimos! Pasamos por otros pueblitos similares como Colcha K y San Juan, atravesamos otro salar, pero de color marron, y finalmente llegamos a la base del Volcan Ollague. Mas tarde, recorrimos kilómetros y kilómetros de ríos de lava petrificados y atravesamos varios volcanes mas.

Al mediodía, llegamos a la primera de las Lagunas de minerales: Laguna Cañapa. Ahí comimos espectacularmente bien, al costado de la laguna. Estas lagunas son muy bajas (tan solo unos pocos centímetros de profundidad) y tienen colores raros debido a que están compuestas cada una por diferentes minerales (azufre, bórax, etc.). En las lagunas habitan Flamencos! Si, si, FLAMENCOS! Tres diferentes especies. Increíble! Volvimos a arrancar y pasamos por otras cuatro lagunas mas: Hedionda, Honda, Charcota y Cachi. Mas tarde, llegamos a un desierto gigante, alcanzando el punto mas alto de la expedición, a 5.000 metros de altura. En ese desierto, nos cruzamos a un viajero europeo que estaba cruzando toda esa región en bicicleta! Por la arena, cargadísimo, bajo el rayo del sol, en bicicleta! Todas las camionetas, pasaban cerca de el tocando bocina, gritando, aplaudiéndolo, alentándolo! WOW! Que espíritu. Yo creo que en el mundo hacen falta mas personas con ese espíritu de aventura y superación, que se animen a concretar grandes objetivos…

Ya entrada la tarde, llegamos a una zona de formaciones rocosas muy particulares, que mucho años atrás estaban cubiertas por la arena, pero el viento las destapo. La mas famosa de estas formaciones es el Arbol de Piedra.

En cierto momento, se ingresa al Parque Nacional Avaora. Hay que pagar, en una garita $150 bolivianos, y te dejan pasar. Esta es la región del extremo sudoeste de Bolivia, que llega hasta el punto de la triple frontera con Argentina y Chile. Del lado chileno, esta San Pedro de Atacama. Dentro del parque, fuimos a la Laguna Colorada. Gigante, llena de flamencos y colorada por ciertas algas y cierto mineral que convierten su agua en ese color tan llamativo.

Finalmente, llegamos al segundo hospedaje. Este mas precario que el primero. Muy temprano comimos y a las 9 de la noche nos mandaron a dormir. A la mañana siguiente nos despertarían a las 4 a.m.
Tercer dia: De noche absolutamente, a levantarse! Frio extremo que calaba los huesos, cielo negro, infinita cantidad de estrellas, sin desayunar, arrancamos! Llegamos para el amanecer a los Geysers (fumarolas). Es una zona volcánica, activa. Cerca de varios volcanes, son emanaciones de gases y vapores que provienen desde el centro de la tierra. Muy impresionante!

Un poco mas tarde, llegamos a un pequeño paraje con aguas termales naturales a 40 grados de temperatura. Primero desayunamos y después nos metimos a las aguas. Muy graciosa la imagen: decenas de viajeros de todas partes del mundo, haciendo equilibrio para cambiarse con ese fresquete, con la toallita tapándose, para poder meterse en el agua calentita. Muy divertido!
Despues, llegamos al punto mas extremo hacia al sur, en donde el Volcan Licancabur, divide a los tres países. Ahí también esta la Laguna Verde. Mas linda aun que la Colorada.

A partir de ahí, empezamos a volver hacia el norte. Pasamos por otro desierto: El Valle de Dali, llamado asi por su parecido con los cuadros del famoso artista plástico. Volvimos a parar en el Valle de las Rocas, otra zona de formaciones rocosas, y desde ahí ya volvimos directo para Uyuni. En el camino de vuelta, pasamos por otros dos pueblos llamados Culpina y San Cristobal.
En trayecto total fue de mas de 1.000 kilometros. Subimos, bajamos, y pasamos por todos tipo de paisajes. Vimos muchos animales, como flamencos, zorros, avestruces, codornices, vicuñas y llamas! La cantidad de Llamas que hay en este país, NO ES NORMAL!
A las 5 de la tarde del 23 de diciembre, llegamos de vuelta a UYUNI…

domingo, 25 de diciembre de 2011

Welcome to Bolivia

VILLAZON: 3442 msnm. KM recorridos: 3.100 aprox.
Llegar a Bolivia por la frontera La Quiaca-Villazon es toda una experiencia religiosa. Es la expresión misma de todo Bolivia en su esplendor mas caótico, resumido en unas pocas cuadras.
El dia del cruce me desperté temprano. La noche anterior ya había reservado desde el Hostel, el ticket del Tren. Desayune, prepare mis bartulos y sali con el pecho en alto, cual Mel Gibson en Brave Heart. Del hostel a la frontera tuve que caminar unas 5 cuadras. A medida que uno se va acercando por la Avenida Republica de Bolivia, la gente con acelerados movimientos, la explosión de colores, el barullo y el mercachifle incrementan notablemente. Primer paso: tramite del lado argentino, hay que lidiar con una empleada publica que te caga a pedos: ATRÁS ATRÁS, SI NO FORMAN FILA NO PASA NADIE!!!  Finalmente con su cara, te hace notar que te esta haciendo un favor, y te sella el pasaporte. Segundo paso: ingresar a la oficina del lado boliviano. Los policías te dirigen cual ganado entrando al matadero. Una foto del Evo sonriente, te da la bienvenida. Un cartel, te previene de ciertos peligros, sellito, y adentro! “el que sigue!!!”.
Como 15 cuadras separan la frontera de la terminal de tren. Yo, junto con el grupete de extranjeros que me acompañaba decidimos tomar un taxi. En la boletería buscamos los tickets ya reservados con antelación (hicimos bien, porque ya estaban agotados) y despachamos las mochilas.
Ya sin peso a cuestas, volvimos para atrás, nuevamente hacia el quilombo. Las primeras cuadras después de la frontera son algo asi como una mezcla entre el 11, la salada y retiro donde venden las truchadas. Muchisima gente yendo y viniendo, mini puestitos que venden cuanta cagada uno se pueda imagiran, carritos en la vereda que venden comida y jugos, taxis frenando y acelerando siempre al borde de chocar, y todo tipo de personas ofreciéndote todo tipo de cosas: cambio, comida, transporte, alojamiento, etc, etc, etc.
Rapidamente, sin dudarlo y con eficiencia, primero cambiamos plata (conviene comprar bolivianos en Villazon, el tipo de cambio es mejor que en Uyuni); compramos las Soroche Pills (píldoras que evitan el apunamiento) y buscamos un restaurantcito potable para alimentarnos. Hecho todo esto, avanzamos algunas cuadras, en donde el panorama era menos desagradable y mas pintoresco. Recorrimos un rato la plaza y loas diferentes mercados en donde venden absolutamente de todo, compramos algunas provisiones para el tren y nos sentamos en la plaza a descansar y esperar la hora de la partida del tren. Es muy destacable la imagen de las “Cholas”: señoras muy tipicas de aca,gordas, piel curtidisima, pelo muy largo, dos trenzas atadas entre si al final, polleras de colores, delantales, medias largas tejidas, en la espalda siempre cargan algo (bolsas, cajas o bebes) envueltos en enormes telas de multicolores muy fuertes y sobre la cabeza, lo mejor: un sombrore Bombin! GENIALES! Uno les sacaría dos millones de fotos, pero por supuesto no les gusta, por eso hay que sacarles muy disimuladamente desde lejos o desde atrás; y si se dan cuenta se enojan muchísimo!

Recomendación: Villazon es muy bueno para abastecerse de todo aquellos que uno vaya a necesitar durante su estadia en Bolivia. Todo es mas barato y hay mucho de todo. Tambien, el tipo de cambio para comprar pesos bolivianos, en mas conveniente que en las ciudades turísticas.
A partir de las 15hs bolivianas, suena una campana en la estación del Ferrocarril, se abren las puertas y la gente empieza a subir. El tren esta dividido en tres clases: Ejecutiva, Salon y Popular. En Popular es “salvece quien pueda”, si te sentaste bien y sino que Dios te Ayude. Nosotros sacamos en Salon, la diferencia era poca y nos asegurábamos asientos. A las 15:30hs puntuales se vive una gran adrenalina, empiezan a tocar las campanas, todos se suben apurados y los changos que cargan el equipaje al furgón corren y tiran todo para adentro, casi con el tren en movimiento. Uno reza para que su mochila haya sido despachada a tiempo…Partimos en tren de la empresa WARA WARA de la línea Ferrocarril Central Andino. Destino final: Oruro, con paradas prolongadas en Tupiza y Uyuni, y paradas sin demora en dos mil pueblitos rurales. Los paisajes de la primera parte son un tanto aridos, casi deserticos. Mas tarde, pasas por zonas montañosas y por campos cosechados, hasta que se hace de noche y ya no se ve nada mas que la película pedorra que te pasan. El viaje se supone que duraría 7 horas, pero duro 12 horas!!! El tren es muy comodo y mejor de lo que me imaginaba, los baños no.
Recomendación: En el caso de poder elegir la ubicación en el tren, procurar que sea del lado derecho del mismo. De ese lado, las vistas son mucho mas lindas e interesantes.
Un episodio shockeante: un padre que llevaba hasta UYUNI, para que conozca el Salar, a su hijo de unos 7 años. No le saco pasaje a su hijo, lograron subirse y lo escondió debajo de sus pies cubierto por camperas, durante TODO EL VIAJE!!! Por momentos el chico se levantaba, pero en cada parada y cada vez que pasaba el guarda, se volvia a tirar al piso para esconderse y el padre lo ocultaba con sus pies…
A las 3 de la mañana llegamos a UYUNI. A pocos metros de la estación, están los hoteles y las agencias de viaje. Teniamos las direcciones de algunos hostels, pero a esa hora estaban cerrados. Finalmente encontramos un hospedaje abierto, bueno, bonito y barato…ADENTRO!
UYUNI: 3765 msnm. KM recorridos: 3.400 aprox.
La ciudad de UYUNI no dice mucho. Tiene una avenida principal y todo gira en torno al turismo hacia el Salar. Hay un par de alojamientos, restaurants, y mas de 100 agencias que te venden expediciones de 1 dia hasta 4.
Como la noche anterior había llegado tan tarde, decidi tomarme un dia para descansar y aclimatarme a la altura. Tambien aproveche para mandar toda mi ropa a la lavandería, y para comparar precios entre las diferentes agencias.
Tenia muchas ganas de hacer la expedición de 3 dias que no solo te lleva al Salar, sino también a un parque nacional con lagunas, volvanes, aguas termales, geisers, y la triple frontera con Chile y Argentina. Elegi agencia (Andes Salt Expeditions) y logre juntar a un grupo de 7 para completar la camioneta (la colombiana, dos holandesas, una pareja suiza y una mujer francesa). Regateamos un poco el precio durante un rato. Ir al salar es muy caro, pero al igual que el Tren a las Nubes, era un punto que ya lo tenia asumido y marcado como un must!
En la agencia te dan una serie de recomendaciones y cosas que tenes que llevar. La expedición dura 3 dias, recorriendo un total de 1.000 kilomtros del estado de Potosi (sudoeste boliviano), superando los 5.000 msnm, llegando hasta la triple frontera con Argentina y Chile, y atravesando salares, desiertos, lagunas, volcanes, ríos de lava petrificada, geysers o fumarolas y aguas termales.
Las camionetas van equipadas con todo lo necesario (nafta, elementos de primeros auxilios, de mecánica, gas para cocinar, y todas las provisiones para los tres días), un guía chofer y cocinero. Estaba todo listo para empezar la travesia…

Fin de la Argentina

A medida que fui pasando por diferentes pueblos, me fui dando cuenta que se repitio en mi, un mismo proceso con similares sentimientos y percepciones: yo nunca reservo hostels con anticipación, ya que mi ruta y mis tiempos los voy definiendo en el dia a dia, por ende antes de llegar a cada pueblo siento algo de miedo ocasionado por la incertidumbre de no saber donde voy a vivir o con que me voy a encontrar. Una vez que llego, trato de esconder ese miedo, pero surge el mareo o confusión de pisar un lugar por primera vez en mi  vida, no saber como es, ni donde esta cada lugar, sumado a las diferencias que existen entre lo que te imaginabas y lo que realmente es. La confusión se transforma en torpeza, por ser nuevo en el pueblo y todavía no saber la onda o los códigos que corren.  La primera impresión del lugar, en general nunca termina siendo la misma al momento de irse. Uno puede tener una primera mala impresión y después reencantarse con el lugar o viceversa. A partir del segundo dia uno va aprendiendo los códigos, ya se ubica, y empieza a conocer los lugares y a algunas personas: ya te sentís mas comodo. Conoces personas, estableces una brevísima relación, pero relación al fin. A partir del tercer dia ya estas muy comodo, ya te sentís algo parte del lugar y ya adquiriste confianza con mucha mas gente. En todos los pueblos se me ocurren ideas de mejora, y no puedo dejar de pensar porque a nadie se le ocurrió, porque no lo implementan y todo lo que mejoraría el pueblo si lo hiciesen. Cuando uno se tiene que ir, siente algo de nostalgia, te despedís de esas personas con las que estrechaste un mayor o menor contacto, y sentís un pequeño vacio. Inmediatamente, el proceso vuelve a empezar con la incertidumbre y el miedo que genera el llegar al próximo pueblo desconocido…

Iruya: 2730 msnm. KM recorridos: 2.830 aprox.
Alguien alguna vez dijo: “Iruya es mágico”. Yo diría que Iruya es algo especial, muy diferente, muy loco…
En mi recorrido Argentino, este pueblo seria en ultimo en el cual haría base, antes de llegar a La Quica. Viaje desde Tilcara en el colectivo local Panamericano (algo asi como el 60) que era la única opción para ir directo a Iruya, sin tener que hacer combinación en algún otro pueblo. El colectivo viajo por la ruta 9 y dejando atrás la Quebrada de Humahuaca, dobla a la derecha y toma un camino de tierra, este camino saldría de Jujuy y llegaría a Iruya, que queda en Salta.
El camino dura un par de horas. Por la altura, yo tome mucha agua (es lo que recomiendan). Para cuando agarro el camino de tierra, yo ya me estaba meando, pero leo IRUYA: 5KM. Tranquilo, 5KM me la banco, aunque vaya a 20KM/hora, en 15 estamos… a los 5KM llegamos a un pueblo que en realidad se llamaba ITURBE!!!  Otro cartel: IRUYA: 45KM!!!!! Todavía faltaban como 2 horas! Le implore al colectivero que frenara un segundo, sino explotaba… con cara de poca paciencia, freno y abrió la puerta. Todos los lugareños me miraron bajar desesperado. Yo, descargue cual bombero loco.
El camino de tierra y de cornisa es simplemente espectacular. El colectivo se interna en la nada misma, no hay rastros de civilización en kilómetros. Las montañas son redondeadas, hasta que de repente se llega a una quebrada y el colectivo empieza a bajar durante horas. Pasas por todo tipo de paisajes, cerros de todos colores y se atraviesan ríos casi secos.
Finalmente, se llega a Iruya, que es un pueblito minimo, colgado en la montana al borde de un acantilado que da al lecho de un rio. Son cientos de casas, un monton pasillos peatonales laberinticos, todo con inclinación, lo que hace que recorrerlo sea todo un ejercicio físico.


Algo muy loco es que entre las casas, hay corrales con animales, por ende, por donde transitan las personas también pasan burros y caballos. Las casas son de adobe y cemento, y si bien no se guarda un estilo de construcción común, el pueblo tiene cierto encanto muy rustico.
Toda la gente ofrece sus casas como “hospedaje”, y a todos le clavan un cartel con nombre femenino: Hospedaje Mari, Hospedaje Susi, Hospedaje Margarita y Hospedaje Teresita, entre otros. Yo me hospede en uno que quedaba muy cerca de la plaza, en el cual no tuviese que subir mucho con la mochila, y en donde los dueños me parecieron muy simpaticos.
Cuando entre, primero me pareció que el asunto venia medio afabelado, pero en cuanto me instale, me sentí muy a gusto. Es toda una experiencia compartir ese tiempo con una familia local, y vivir como ellos, con recursos que son muy escasos y en donde a veces no hay algo, y simplemente no hay, y hay que arreglárselas como uno pueda.
Podria describir mil imágenes de la casa y su funcionamiento, pero no causarían el mismo efecto que haberlas vivido. Destaco un episodio: los padres de la familia trabajan afuera de la casa, mientras que sus dos hijas mayores (una de 14 y otra de 12) “atienden el hospedaje”. Una noche yo cocinaba fideos en la cocina al aire libre que tienen, mientras que ellas dos cocinaban una pizza para todo el resto de la familia. Cuando yo termine de comer mis fideos, ellas terminaron de cocinar. Una de ellas sale con un pedazo de pizza, y me dice “te comparto!”. Es muy sorprendente vivir la generosidad de toda la gente de este tan humilde pueblo.
En el pueblo hay muchas problematicas sociales que se ven. Es un pueblo en el medio de la nada, muy olvidado. Tuve la oportunidad de hablar con uno de los médicos de IRUYA que me conto acerca de todas las necesidades sociales, el sistema medico, las madres jóvenes, y otros temas de familia muy particulares y un tanto retrogrados. Tambien me conto de todos los pueblo aledaños a Iruya, en los cuales la situación es incluso mucho mas precaria.
A mi justo me toco estar el dia del mes en el cual todos los pobladores de los campos cercanos, bajan para cobrar un subsidio y por eso tienen que acercarse a Iruya. Ese dia, toda la gente que llega al pueblo arma alrededor de la plaza una gran feria, en la cual venden todo tipo de cosas. Ese dia es considerado un dia de fiesta. Todo el pueblo esta en la plaza hasta muy tarde, música, los chicos tiran petardos y los bares están a full.
Cerca de la plaza principal, existe un Hotel, con un bar y un mini museo, llamados Federico III. Los manejan los nietos de este Señor Federico, que fue un yugoslavo, pionero en llegar a este pueblo sin ser del lugar. Algo muy interesante fue tener  la oportunidad de escuchar las dos campanas de una misma historia. Los descendientes de este señor me contaron: “Federico fue la persona que trajo la modernidad a Iruya, instalo negocios, compro tierras y dio muchísimos puestos de trabajo, hasta invento una “Maquina de Volar” para comunicar las dos partes del pueblo, cuando aun no existía el puente” (Yo pensé: invento una MAQUINA DE VOLAR??? Acaso Santos Dumont vivio en Iruya o los hermanos Wright o quizás el mismísimo Leonardo Da Vinci???)  Por otro lado, me cruce con una señora muy mayor a la que le pregunte si conoció la historia del Señor Federico. Me dijo que si, que fue lo peor que le paso a Iruya, que quería comprar todas las tierras y si no se las querían vender, mataba a los dueños y que daba puestos de trabajo pero eran casi esclavizantes. A quien creerle? La historia depende de quien la escriba…
Conoci a un chico que me ofreció el hotel en donde trabaja. 19 años, me conto su historia: huérfano, lo criaron sus tios y un dia le dijeron uqe se vaya de la casa. El dueño del hotel le ofreció que trabajara y viviera ahí. Me sorprendió su madurez, muy respetuoso, lógico y pensante, me contaba sus intenciones de aprender ingles (por lo menos por internet) y algún dia superarse, ir a estudiar turismo a Salt, superarse y salir adelante. Realmente, me alegro escucharlo y lo alenté! Ojala que se le den todos sus proyectos.
Otro de los episodios que me toco vivir fue el Domingo. Decidi ir a Misa en Iruya. Parece que el cura (Padre Oscar) que da la misa en el pueblo no fue ese dia. En su reemplazo se presento el párroco de toda esa zona de Salta. Dio toda la misa y al finalizar anuncio que el Padre Oscar dejo el sacerdocio, y agrego: “La razón es porque EXISTE UNA MUJER, y UN HIJO EN CAMINO!!!” Retumbo en la iglesia un profundo “OOOHHHH”. El pueblo estaba alborotado…
En el hospedaje que me quede conoci a varios extranjeron muy interesantes: A Michael, de USA, estudio en Harvard Quimica, y se vino de voluntario a Bolivia por tres meses, y ahora viajaría durante 6 meses mas por latinoamerica, amante de caminar y escalar, en USA camino el Apalachean Trail durante tres meses caminando sin parar. Tambien conoci a una Francesa, trabaja en un CIRCO!!! viaja sola y en 6 meses se encuentra con su novio canadiense en CentroAmerica. Tambien hable muchísimo con una pareja de Austriacos de 65 años que vinieron a viajar durante 5 meses a sudamerica, y para recorrer la Patagonia se hicieron traer en un container su camioneta desde Europa y después la venden aca. Por ultimo, a dos españoles: ella de Sevilla, igual a Anabel Cherubito. El, madrileño, bohemio, entre gitano y pirata, pañuelos, arete, medio malandra, joder, coño, OLEEE!!!
San Isidro: 2890 msnm. KM recorridos: 2.845 aprox.
Una mañana, hice un trekking de 14 Km, ida y vuelta hasta el pueblito mas cercano: San Isidro. (si Iruya queda en el medio de la nada, San Isidro es la nada misma) Arranque con Michael, el americano, pero a los pocos kilómetros me dijo que el quería ir mas rápido y me dejo atrás!!! Que tupe!!! El camino es por todo el lecho de un rio, atravesándolo varias veces. El paisaje es espectacular, se ven todo tipo de montañas. Te cruzas con muchísimos burros, vacas, ovejas y cabras. Finalmente llegas al pueblito minúsculo, disperso entre mini campos cosechados. Comi unas empanadas en un comedor que se llama TERESA. Espectacular, riquísimo, la casa muy linda, fue un momento clave! Es más, si volviese a Iruya, me quedaría una noche en San Isidro.
Cierto día, decidi irme y considere que ya estaba preparado para Bolivia. El IRUYA BUS, partia a las 13hs rumbo a Humahuaca. Desde ahí, me tomé EL QUIAQUEÑO hasta La Quica. (este lo sobrevendieron, por ende me toco viajar parado) En Humahuaca, me volvi a encontrar con Carolina, la colombiana que había conocido en Tilcara. Decidimos que seria una buena idea cruzar la frontera juntos, por cualquier cosa.
La Quiaca: 3442 msnm. KM recorridos: 3.100 aprox.
El camino desde Humahuaca hasta La Quiaca es totalmente diferente a lo que venia viendo. Las montañas son muy diferentes. En el camino nos cruzamos con manadas de Llamas a las cuales el colectivero les tuvo que tocar bocina para que se hagan a un lado. En un momento en el camino, se cruza el trópico de Carpricornio.
Llegando a La Quiaca empezó a llover primero y después a caer GRANIZO!!! La temperatura cayo muchísimo, ideal para llegar a uno de los pueblos mas feos que vi en mi vida. De la terminal, sali casi corriendo al Hostel que ya tenia ubicado (Copacabana Hostel). Es el único hostel, en el cual van a parar todos los viajeros que cruzaran la frontera a la mañana siguiente). En el Hostel me volvi a encontrar con los 4 Franceses malandras. Ahí nos recomendaron el único restaurante potable. La colombiana, los franceses y yo fuimos a comer! Me pedi una tirita de asado.
Asado, con extranjeros, en un restaurancito de pésima muerte, en el medio de La Quiaca, afuera lloviendo. Que mas podía faltar para terminar de completar el cuadro de bizarrez absoluta??? QUE SE CORTARA LA LUZ! Asi es, se corto la luz en toda La Quiaca, y yo intentando cortar mi tirita de asado con la luz del celular…
En la primera etapa de este viaje, descubri el noroeste Argentino: colores, altura, gente amable, tranquilidad, cultura, mucha historia, plazas, cabildos, iglesias, caminos de cornisa, llamas, ovejas, cabras, cerros, burros, caballos, vacas, cactus, comunidades indígenas, tamales, humita en chala, empanadas, sopa después de la comida, ruinas, chicos jugando,  telas, lanas, artesanías, adobe, madera, colores… Es realmente lindísimo, y sumamente recomendable. Cada provincia tiene sus propias características y cada pueblo una identidad particular.
Recomendaciones para descubrir el NOA y disfrutarlo mas:
·         Evitar la temporada alta (Enero y Febrero).
·         Tomarse todo el tiempo necesario para explorarlo en profundidad, conocer su historia y su gente (minimo 15 dias).
·         No tener las fechas programadas. Decidir en el momento, cuanto tiempo dedicarle a cada pueblo.

Para Ver todas las Fotos de JUJUY e IRUYA, hacer click ACA!!!http://www.facebook.com/#!/media/set/?set=a.10150550254121241.431051.505746240&type=3

jueves, 15 de diciembre de 2011

Llegando a la Quebrada de Humahuaca

Tilcara: 2.460 msnm. KM recorridos: 2.650
Finalmente me despedí de Rachel & Oscarcito. Realmente me dijeron cosas muy lindas como que deje una huella de alegría muy importante en su casa. WOW!
Tempranito me llevaron a la terminal, y me tomé el transporte Balut que me llevaría a la tercera y última de las provincias Argentinas que recorrería: Jujuy. Decidí obviar la capital San Salvador de Jujuy, ya que ya estuve en San Miguel de Tucumán y Salta, y supuestamente San Salvador es la menos linda de las tres, y además ya fue suficiente de capitales de provincias!
Después de un par de horas, el bondi empezó a recorrer la Quebrada de Humahuaca, patrimonio natural de la humanidad. Desembarqué en Tilcara, pueblo bastante pintoresco. Antes de bajar del bondi, un francés Gill me empezó a hablar y se me acopló. Tenía bastante miedo. A pocos metros de la terminal había un hostel: KUSILLA HOSTEL. Era barato, asique sin dudarlo entré a ese, y al francés le pareció ok.
El hostel tenía una onda medio rara y la verdad es que no me gustaba nada. No había nadie. Lo atendían dos flacos de Buenos Aires, pantaloncito bali, cortito adelante y rastas en la nuca, tatuaje de diablo: muy “Rock Chabon”. El lugar era medio desastrozo y nos toco dormir en el “cuartito del duende” de 2x2. A toda hora, música al mango. Me fume toda la discografía de los piojos, viejas locas, los redonditos de wipi wipi, las pelotas y la concha bien de tu madre!!! A mi la música me condiciona bastante el estado de animo. Todo bien con el gusto musical de los dueños del hostel, pero yo estaba para algo más zen, y claramente estabamos en diferente sintonía. Dormiría ahí y a la mañana siguiente huiría! Me desperté como a las 7am, agarre mis bartulos y me las pique! La puerta estaba cerrada con llave. Le toqué la puerta al vago que estaba durmiendo. “Me voy, no me abris la puerta por favor?”. “Aca tenes la llave” estirando el brazo desde la cama.”No abre!!!, la puta madre”.”Forzala!” me grito!. Le deje las llaves en el mostrador, abri la ventana y sali trepando. El francés, me miraba, no entendía nada, pero igual me siguió.
Hice un upgrade y por 10 pesitos más la noche, me mude al Club Hostel, un palacete, un lujo asiático! Muy lindo y super cómodo. Pablo y Bea, lo atienden. El músico, ella artesana. Tienen medio cara de tristones, pero son buena onda! Ahí conoci a Armand, canadiense y a Dominicqa, Polaca.
Esa mañana me encontré por la calle al grupo de los 4 brasileros que estuvieron en el hostel de Cafayate, pero ya se estaban por volver. Tambien me encontré al grupo de los 4 franceses, también del hostel de Cafayate. Buena onda! Tilcara empezó a levantar vuelo!
Decidi, quedarme 4 días en Tilcara. No por Tilcara en sí, sino por que es un buen lugar para hacer base ahí y moverse durante el día a otros pueblos cercanos.

Gill, el francés, es muy delicado, impecable,  super turista, saca mil fotos por segundo, anda con alcohol en gel de aca para alla, y consulta el librito turistico cada 10 minutos. Cuando fuimos al super, se fijaba la fecha de vencimiento de los productos! (En estos lugares hay que ser un poco más rústico. Hay que hacer la vista gorda y darle para adelante! Si te vas a poner a analizar cada sábana en la que dormis, cada ducha en la que te bañas o cada alimento que vas a consumir, NO VIVIS!) Armand y Dominicqa son muy similares a Gill. Por el contrario, los otros 4 franceses son unos bandidos, andan de aca para alla sin planes, haciendo dedo, no se bañan mucho y no le hacen asco a nada, muy graciosos.
Ese dia los 4 franceses tenían pensado hacer un trekking hasta una cascadita. Yo dije “llegó el momento de unir a los rústicos con los delicados”, y ahí fue cuando fuimos a la cascada todos juntos en dulce montón.
El trekking era de un par de horas, todo cuesta arriba por una montaña hasta llegar a la cascada que se llama Garganta del Diablo. (El segundo lugar con ese nombre en mi recorrido y el tercero con el mismo nombre dentro de la Argentina, contando la Garganta de Iguazu).
El lugar es area protegida por la comunidad aborigen “Ayllu Mama Qolla”, por ende te cobran un bono de $3. No me parece mal pagarles esos bonos de $3, $5 o $10 cada vez que queres entrar a alguno de sus lugares protegidos. Es la minima ayuda que uno les puede dar a esas comunidades.
Mas tarde, fui a ver las ruinas de Pucará y por último subi a un cerro bastante alto, en donde hay una cruz. Imponente vista! Intente meditar un rato ahí, pero había mucho viento y no podía dejar de pensar en el viento.


Purmamarca: 2.190 msnm. KM recorridos: 2.700
La palabra que define a Purmamarca es COLOR. Todo tiene muchos colores. Es un pueblo minimo, muy lindo, casas de adobe, calles de tierra. Una plaza principal muy simpatica en la que alrededor, decenas de artesanos venden sus telas de todos los colores habidos y por haber. Tambien venden otras artesanías y pompones de colores. Pegado al pueblo, esta el mitico Cerro de los 7 Colores. Espectacular, colores muy fuertes dividos en capas en el mismo cerro. Mas alla de ese cerro, todas las otras montañas que rodean al pueblo, tienen un color diferente: naranja, colorado, violeta, marron, gris, blanco, etc.



Decidí no ir a las Salinas Grandes, por que planeo ir al Salar de Uyuni en Bolivia, que es aún más grande.
Recorri en pueblo en si y el cerro de los 7 Colores, después hice en Camino de los Cerros Colorados que se recorre en 1 hora aprox. Muy lindo. Al mediodía comi en un comedor local, descanse un rato y me fui a hacer un trekking de un par de horas por el lecho de un río seco que lleva hasta otro pueblo cercano: Tumbaya Grande. Trepe muchas montañas bajas. Desde cada una, había una vista totalmente diferente. El día estaba espectacular y cada montaña era de un color distinto. Ahí estaba solo, en el medio de la nada, lejísimos del pueblo y de repente, al lado mío, aparece un perro y se sienta pegado a mi pierna!

A este nuevo amiguito (simil ovejero alemán) lo llame “Perro 2”. (Perro 1 fue aquel que me acompaño en Cachi). Perro 2, me siguió durante kilómetros, siempre al lado mío, de ida y de vuelta. A cambio: algunas palmadas y un poco de agua. Es increíble lo leales que son los perros.
Esperando el bondi de vuelta, conocí a Carolina, una Colombiana que también estaba viajando desde Buenos aires hasta Bogotá, pero en un mes! Muy rápido. Despues de hablar un rato y contarnos nuestros viajes, muy graciosa me dijo: “todos teníamos que reflexionar y por eso nos mandamos a viajar”. Me paso mil tips de lugares para que visite, cuando esté en Colombia.

Maimará: 2.380 msnm. KM recorridos: 2.710
Al día siguiente, estuve solo otra vez: el francés, el canadiense, la polaca, la colombiana, los 4 brasileros y los 4 franceses ya se habían ido! Por ende, decidi ir caminando solo al pueblo vecino: Maimará. 10 Km, ida y vuelta.
De ida fui primero por un camino de tierra y después todo por el lecho del río. De vuelta volví por una vía de tren abandonada. A los costados del río esta lleno de mini campitos con huertas, en donde se cultivan todo tipo de verduras. Se ven a las familias enteras cultivando a mano, bajo el rayo del sol, con sombreros enormes. Muy linda imagen!

El pueblo en sí, es medio arido, muy apagado y un tanto descuidado, pero el camino para llegar es recomendable. Al mediodía comí en un comedor  en donde comen todos los trabajadores de los campos aledaños.

Volviendo, muerto de sed y sucio no pude dejar de percibir mi aspecto: En cuanto a atuendos, a éste viaje traje lo más viejo y pedorro que habia en mi placard. Cualquier cosa que pierda o me roben, no me daría lastima. Me puse a analizar que mi calzado,  las siempre nobles Reef, que desempolve luego de años para traerlas aca, eran Lo Más, cuando yo corría en Optimist, por ende tienen más de diez años. Mis famosos Pantalones de Cocinero (que todos muy bien conocen por que los uso siempre) los traje de Copper Mountain en la temporada 05/06. Una remera de manga larga, con un numero 28 adelante, la compré en Edimburgo en el año 2001!!! Pero tambien traje nuevas adquisiciones, como un buzo de Billabong que me regaló Felipe Rivarola y unos pantaloncitos outdoors que se hacen bermudas, que me regalo el equipo de FiberCorp.

martes, 13 de diciembre de 2011

Salteño, por 7 dias

1.187 msnm - KM recorridos: 1.700 aprox.

Llegue a Salta capital, la linda, en el FlechaBus, a la medianoche. Ahi me quedaría durante una semana haciendo base, y reponiéndome para volver a las pistas recorriendo la ultima de las provincias argentinas, Jujuy.
Me quede en una casa de familia, en lo de Raquel y Oscar, salteños 100%. Divinos, muy buena onda, me malcriaron a full, me llevaron y trajeron de aca para alla, me alimentaron a mas no poder, me lavaron toda la ropa. Estuve comodísimo, con un cuarto y baño para mi solo, me pude instalar como en mi propia casa. Un oasis en la aventura.
Fue muy bueno, sumarme a su casa, a su familia, adoptar sus costumbres y habitos, sus horarios, sus comidas, su forma de hablar. Otro ritmo, otra paciencia, sin apuros. Ellos estaban contentísimos de recibirme ya que sus tres hijos ya son grandes y ya no viven mas ahi, dos de ellos en Buenos Aires.
El primer dia, ya que llovia, me lo tome para descansar y quedarme en la casa. El segundo dia, ya necesitaba salir. Es por eso que me tome el colectivo al centro de la ciudad e hice el obligado recorrido turístico: recorri la plaza principal, monumentos, la catedral, el cabildo, un centro cultural, la iglesia de San Francisco y el convento de San Bernardo. Mas tarde, comi unas empanadas en el lugar recomendado y para rematar la turisteada total, me tome el telesferico al cerro San Bernardo, desde el cual se obtiene la gran vista panorámica de la ciudad. Por la tarde, fui a visitar el barrio San Lorenzo, queda en las afueras y son todas quintas y chacras en una colina, muy lindo!

El dia siguiente fue la jornada mistica por excelencia. (Cabe aclarar que vengo de muchos días de reflexión e introspección, y leyendo el libro “Corriendose al Interior” que es una introducción a la espiritualidad. Me lo regalo Mama justo antes de partir y parece que fue escrito especialmente para mi viaje. Es impresionante como ciertas cosas que leo, se me presentan en hechos exactos durante cada dia). Esa tarde, era el ultimo de los actos del año, de Adoracion a la Virgen en el Cerro en donde hace unos cuentos años se hizo presente la imagen de la Virgen. De todas partes de la Argentina, llegan miles de personas para subir a ese cerro y realizar esa ceremonia que incluye una misa, una imposición de manos y una peregrinación con velas hasta la punta del cerro. El acto dura unas cuantas horas, y es realmente muy fuerte y muy emotivo. La gente se emociona mucho y se ven todo tipo de demostraciones de Fe. Es un buen lugar para rezar y agradecer. Fluye una energía increíble.


Tren a las Nubes: Hasta los 4.400 msnm - KM del recorrido del tren: 540.
Uno de los puntos clave de este viaje que no quería dejar de conocer era el tren a las nubes. Si bien es muy caro, realmente es algo que hay que hacerlo por lo menos una vez en la vida. El famoso tren que recorre mas de 540km y sube hasta los 4400msnm, pasa por muchos poblados y antiguas estaciones abandonadas, recorre todos los escenarios geográficos: sale de la zona urbana, y pasa por zona rural, yungas, quebradas y finalmente llega a la puna. El tren atraviesa todo tipo de obra de ingeniería: puentes, tuneles, viaductos, rulos y zigzags, y durante horas te cansas de ver las mejores vistas del norte Argentino.
Mi viaje fue el ultimo de la temporada. Los viajes se suspenden hasta mediados de Marzo por las lluvias. El tren pasa solo una vez a la semana, (si es que no se suspende por mal clima), y para las personas que viven en las cercanías a las vías, es realmente todo un acontecimiento. Es muy emocionante ver a todas las personas salir de sus casas, a saludar al tren, con banderas y a la noche con antorchas! Muy buena onda!
El tren es espectacular. Obvio que super turístico, nada liberado al azar. Todo el tiempo acompañan al tren unas cuantas camionetas de seguridad, que van cortando los pasos a nivel, al paso del tren y una ambulancia por si algún pasajero se apuna. El viaje es muy largo: desde las 7hs hasta las 23hs. Llega a su punto mas alto, que es el viaducto La Polvorilla, unos cuantos kilómetros después de pasar por el pueblo mas alto de la argentina: San Antonio de los Cobres.

Volviendo, ya a la noche pasaron el DVD de Playing for Change. Buena onda! buen broche de oro!

Cachi: 2.450 msnm - KM recorridos: 2.400 aprox.
Cachi se va a poner de moda. Es super lindo, tiene ese no se que de esos pueblos que están buenos! Muy chiquitos, rusticos pero cuidados al mismo tiempo, prolijo. Cuida una estética determinada, todas las casas tienen la misma identidad y todos los locales la cuidan y no cachivachean con imágenes visuales que rompan la linea. Muy Tranquilo, abunda el silencio. Las casas blancas y calles de adoquines dan una sensación de aridez, pero el pueblo esta en el medio de un valle muy verde, en donde corre el viento y por mas que el sol este radiente al mediodía, no hace calor.
Su crecimiento y desarrollo, de alguna manera, me recuerda al de pueblos como Garzon, o como hace ya unos cuantos años al de Villa La Angostura o Jose Ignacio. Yo creo que solo hace falta que se instale algún trendsetter para que Cachi se ponga!
El camino de ida y vuelta a Cachi, desde Salta esta muy bueno. Son unas 4 horas en el bondi Marcos Rueda, que sale desde la Terminal. Pasa por la Quebrada de Escoipe, La Cuesta del Obispo, El Parque Nacional Los Cardones y atraviesa el poblado Payogasta.

Durante mi estadía en Cachi, se me acoplo un perro callejero simil Labrador. Muy simpatico, solo necesito de algunas galletitas y unas cuantas caricias para que me acompañara durante todo el dia. Ya esta decidido! NO ME HAGO MAS AMIGO DE PERROS CALLEJEROS! cuando me subi el colectivo de regreso a Salta, la despedida del pichicho amigo fue muy dura...

jueves, 8 de diciembre de 2011

Cafayate

1.660 msnm – KM recorridos: 1.500 aprox.
Llegar a Cafayate levantó un poco la soledad y quietud que viví en Tafí.  Ya en el bondi, desde Ruinas de Quilmes, empecé a ver caras conocidas que me había cruzado en ya en Tucumán: un par de Alemanas (Susan y Marie) de 20 años que también están recorriendo varios países durante varios meses y por otro lado Astrid, una suiza de 35 que renuncio a su trabajo en una agencia de Marketing en Zurich, se compro un Round a World Ticket y está dando la vuelta al mundo durante un año.
En la terminal de Cafayate, ya estaba “El Mudo” (lo llaman así irónicamente por su dificultad para dejar de hablar) panfleteando su Hostel “Backpacker’s Cafayate”. Por su bajo precio, fuimos todos en peregrinación a parar ahí. El Mudo es un chamullero, un poco irresponsable y muy gracioso, fanático de su pueblo Cafayate. No para de venderte lechuza por loro. La mujer Ema, embarazada a punto de parir, quejosa como pocas, cara de mala, calzas y vestidito, con una mano en la panza y otra en la espalda, siempre con un repasador yendo de acá para allá gritando y tratando de cobrar a los deudores; su frase de cabecera: “yo no puedo seguir así…”
Durante mi estadía, el hostel estuvo repleto. Pasaron otras dos alemanas medio mala onda, una pareja de australianos y otra de neozelandeses que vienen viajando hace 10 meses con los que hablé bastante, una Barbie y un Ken de noruega, dos americanos que estuvieron de voluntarios tres meses en Bolivia, un australiano solo onda Cocodrilo Dandy y finalmente 4 brasileros que vinieron a Argentina de intercambio un semestre y ahora viajan por el norte. Ah y 4 franceses que eran lo más: iban de acá para allá improvisando día a día (a esos seguro que me los voy a volver a cruzar ya que van a hacer una ruta parecida al a mía). Con todos charlé bastante y me fui convenciendo de que no solo a mí se me ocurren éstas cosas.
Muy buena onda fluía en las instalaciones del Mudo’s Petit Hotel: cacerola va, colador viene, consejos de viaje, mientras surgen las anécdotas y te sirvo un malvecsito.  Yo ya me volví experto en los fuegos: los fideos y las sopas son mis nuevos mejores amigos. La biblia de toda esta gente? La Lonely Planet. Lo que está escrito ahí, es palabra santa. Todos quieren hablar el idioma que no es el suyo: así surgen lenguas muy simpáticas como el portulemán, espancés  y los tan conocidos portuñol y spanglish.
El pueblo es bastante lindo, muy preparado para el turismo: plaza principal, mil hotelitos y restaurancitos. Alrededor están las bodegas y en los campos aledaños están todos los viñedos. El valle está enmarcado por cerros colorados.


El primer día, fui a un campito que se llama “Cabras de Cafayate”, produce Queso de Cabra y compré uno con orégano que fue de gran aporte para la picada de la noche. Esa noche El Mudo festejaba el cumpleños de sus dos hijos en el jardín del hostel, y para qué! Llegó todo el pueblo! Grandes, chicos, ancianos, TODO el pueblo! Banda en vivo, empanadas, vinito y más vinito, guitarra y charango en mano, onda peña folclórica, con un toque francés.
Al día siguiente, dije: “voy a hacer la ruta de los vinos”. Así fue como recorrí unas cuantas bodegas. Hay muchas chiquitas, tipo boutique. Y las tres más grandes son Etchart, Lavacque y El Esteco. Después de cada visita, se catan los vinos. Ahí es cuando uno se hace el que entiende del tema, menea la copa, la mira a la luz, la huele, la soborea en el paladar y se escuchan frases como: “torrontés, redondo en boca, Malbec, añejado en barrica de roble, Sirah, un dejo a canela y vainilla, Merlot, vino joven, Cabernet Souvignon, aromas mixtos”. A la salida de una bodega, había un artesano local que hacía canastas de mimbre, muy de campo, a duras penas se le entendía. Hablamos como una hora de muchos temas, pero me impresionó todo lo que sabía de política y la lógica que tenían sus ideas. A pesar de su humildad y la forma sencilla para decir las cosas, el señor tenía pensamientos muy interesantes y coherentes.



A la tarde, fui a un Barrio Cerrado que se llama La Estancia Wine & Golf. Todavía no se muy bien porque me dejaron pasar pero algo les dije que les gustó, les mostré mi cédula, el guardia aviso que yo estaba en la puerta y no solo entré,  sino que me vinieron a buscar en un carrito de golf! Me mostraron el barrio, la cancha de golf y una cancha de polo, y después me quede un rato a la sombra de un sauce al costado de un laguito. Muy buena onda!




Un Must: tomar helado de sabores de las diferentes cepas de vino, en la heladería Miranda. Su dueño es artista plástico y tiene la heladería que el mismo atiende hace más de 20 años. Con el hablé bastante. Fanático de sus teorías religiosas, con pasión me contó sus ideas de las religiones, Dios, los buenos y los malos y que va a pasar el día que cada uno de nosotros muera y deje la tierra.
Segundo día en Cafayate: tocaba deporte! Era el día en el que iba a hacer el trekking de alta dificultad de 5 horas por las Cascadas del Río Colorado. Como era muy difícil y muy arriba en la montaña, necesitaba ir con alguien. Sin lugar a dudas ese alguien, era la Suiza Astrid. Ella es la Virginia Elizalde de los Alpes, “Miss Deportes 2011” y amante de la aventura (el día anterior se mandó 48 km en bicicleta). Preparamos las mochilas y salimos. A la entrada del parque, hay unos flacos que se ofrecen como guías y si no los contratás, te tirán mala onda y te dicen cosas como: “Suerte! Que dios te ayude!”. Fuimos sin guía. El camino es río arriba, sin sendero, buscando tu propio camino, saltando de roca en roca, cruzando el río varias veces y hasta con partes de escalada en dónde la pared se pone bastante vertical. Sumado a esto, los guías pintan en las rocas falsas señales para despistar. Por momentos no sabes por dónde ir y hay que elegir. Antes de salir, en el pueblo, un viejo nos dijo: “sigan el camino de las cabras”. Era raro, ya que nunca nos cruzamos con ninguna cabra. Después de un rato, entendimos que se refería al camino de las mierditas de las cabras. Ese consejo nos ayudo en más de una oportunidad. Vas pasando por varias cascadas cada vez más grandes, hasta la última a la que se puede llegar que tiene una caída de 13 metros.




El Mudo, de tanto hablar de SU pueblo, en cierta manera me transmitió  la importancia de respetar al local y ayudarlo. Diferenciar a la persona del pueblo y humilde, de aquel que viene de afuera y te quiere cobrar de más por todo, aprovechándose del viajero. El permanentemente nos recomendaba lugares para ir a comer súper baratos y buenos en donde van los locales y ciertos mercaditos  para ir a hacer las compras atendidos por la gente del pueblo. Uno aprende a distinguir y te vas dando cuenta a quien tenés que regatearle y a quien, por el contrario, tenés que ayudarlo y si podés camprarle algo más.
Último día en Cafayate: hice una excursión a la “Quebrada de las Conchas” que me servía para avanzar hacia el lado de Salta. Esa quebrada, está compuesta por formaciones arcillosas con sedimentos de fósiles marinos (de ahí su nombre), y luego de erosiones eólicas y fluviales durante millones de años, se armaron formas espectaculares en dónde se ven todas las capas de diferentes colores, de cada uno de los diferentes sedimentos minerales. Las formaciones más famosas son: los castillos, el obelisco, el anfiteatro y finalmente la Garganta del Diablo, una gran cueva en la montaña, en la cual los ruidos se propagan por la acústica del espacio.



Esta excursión termino a las 19:20hs en el último punto (Garganta del Diablo). Mientras que todos volvían en la camioneta otra vez para Cafayate, yo tenía que bajarme y esperar el colectivo que pasaría a las 20:20hs. Para llevarme hasta Salta capital. He aquí el primer episodio border de mi viaje: 19:30hs termina la última visita a la garganta del diablo y ya nadie queda en ese lugar. El flaco de la camioneta me dice bajate acá y esperá ahí debajo de ese árbol al colectivo. Yo le digo: “no, pero a mi me dijeron que lo tenía que esperar en la parada”. “si, si, la parada es ese árbol, en una hora va a pasar”. CHAN! Mi mochila gigante, mi cuerpo y mi alma se bajaron de la camioneta, y caminamos hasta el arbolito al costado de la ruta. “Dead man walking”. Ruta por la cual pasa un auto cada media hora, en el medio de la Quebrada de las Conchas. Nadie más que yo estaba en ese lugar y empezaba a oscurecer. De repente, llegan dos flacos en una moto, no me ven y se meten en la Garganta del Diablo, a mis espaldas. Yo sentadito en una roca. Se los escuchaba gritando haciendo eco, quizás borrachos o drogados. Estuvieron ahí adentro como media hora, creo. Corría un frío por mi espalda y me temblaba la pierna izquierda. “Tranquilo, tranquilo, no fear, no fear”. De pronto, escucho que se prende la moto. “bien ya se van!”. Y los veo pasar, cuando están tomando la ruta, uno da vuelta la cabeza y me ve! Pero por suerte siguen…veo que se alejan por la ruta y vuelvo a respirar normalmente. De repente, veo que a la moto se le prende la luz colorada, FRENAN y hacen una vuelta en U!!!!! VUELVEN!!! Yo amagué a sacar mi navaja. “por el amor de dios Ignacio, que están haciendo? Forro! Sos un forro! Que hago acá????” venían directamente hacia mí y frenan enfrente mío… Uno me pregunta si estaba esperando el colectivo. Yo respondo casi tartamudeando: “sssi si el colectivo, me avisaron que ya está llegando, gracias, el colectivo, llegando, está, a la vuelta de esa curva, llegando, ahí ahí, viene llegando”… Se miraron y volvieron a irse! Casi con broncoespasmos me volvió el alma al cuerpo y rece para que llegue el puto colectivo…llego 20:27hs, los 7 minutos más largos de mi vida.



domingo, 4 de diciembre de 2011

Provincia de Tucumán

San Miguel de Tucumán: KM recorridos: 1.243 aprox.
Ciudad mediana, capital de la provincia. Tiene una plaza principal linda con varios edificios históricos (casa de gobierno, catedral, etc.). El centro, merece unas vueltas por la zona histórica, probar en algún que otro bolichito las empanadas salteñas y listo! Es llamativa la cantidad de Taxis que circulan por ésta ciudad. Hasta el mediodía y a partir de las 17hs el centro es un quilombo de gente circulando y mucho ruido. Durante la hora de la siesta, no pasa nada…”ciudad fantasma”.
El hostel muy bueno y cómodo. Había buena onda. Charlé bastante con una suiza que también se estaba tomando un año sabático para recorrer varios países. También había un par de argentinos, un español, dos francesas, dos alemanas y una canadiense que venía desde Perú e iba hasta la Patagonia. Me tranquilizó bastante que me contara que paso por Bolivia sola con todo lo que eso implica, sus relatos me dieron confianza.
Como durante mi primer día me calcine, para mi segunda jornada planifiqué ir a visitar el dique El Cadillal. Necesitaba ver agua,  sumergirme en ella y refrescarme. Nada de esto fue posible, ya que amaneció duliviando y la temperatura bajo abruptamente. Durante la mañana, quede refugiado de la lluvia adentro del Hostel, descansando un poco. A la tarde, paró la lluvia pero hacía frío, por eso decidí cambiar mi plan refrescante, por un plan para entrar en calor. Me tomé un bondi rumbo al Cerro San Javier a 1 hora de la ciudad. Primero pasa por el barrio top, que se llama Yerba Buena y está en las afueras, y después empieza a subir por un camino en zigzag muy empinado y lleno de vegetación, hasta llegar a la cumbre del cerro. Ahí hay un gran Cristo Redentor  y una vista espectacular de toda la ciudad desde muy alto. Hice un trekking cortito de una hora por la cumbre del cerro, para ir poniéndome en estado. No me crucé ni a un humano, me ladraron unos cuantos cuscos callejeros.

Tafí del Valle: Altura: 2000 msnm. KM recorridos: 1.350 aprox.
Salí desde la terminal de Tucumán, y después de 100 km, recorridos en 3 horas de viaje, llegué a Tafí del Valle. El camino recorre parte de las Yungas Tucumanas (bosques muy tupidos y muy verdes), son arboles gigantes como con algas colgando de las ramas, onda AVATAR. Todo camino de cornisa, sube, sube y sube. Pasa por una zona que se llama El Mollar y finalmente casi a la altura de las nubes,  está  el  valle.  Al lado mío se sentó un geólogo local que trabaja en una mina cercana de extracción de oro y plata, a 300 metros de profundidad. Según él: “no muy profunda”. Me conto lo insalubre del trabajo de los mineros, y que tenía 1 semana de descanso y después dos en la mina trabajando. En el camino vi pasar a una familia (claramente anglosajona) que subía en bicicleta!! El padre acarreaba un carrito en donde viajaba su hija. Me pregunto desde y hacia dónde irían. Quizás me los vuelva a cruzar en otro lado.
En la terminal de Tafí, me ofreció su hostel, Susana, dueña del Hostel Cardón, muy cerca de la plaza principal. Safa!  y es relativamente barato. No lo dudé. A la noche, lo atiende María, la mujer m;as graciosa del mundo: un umpa lumpa verborrágico con acento tucumano, que no para de quejarse. Estoy seguro que si la llevo a Bs.As. y le produzco un espectáculo de Stand Up me lleno de plata!
El centro del pueblo es muy lindo, muy típico, regional, artesanías, etc. El valle es espectacular: muy verde, corre el viento, ni frío ni calor. Mirás alrededor y las casas están construidas hacia arriba, en las laderas de las montañas. Como era la hora de la siesta, no había nadie, ni ruido. Varias veces me senté en algún cordón de vereda a descansar un buen rato y ver pasar a los locales, y también en una plaza: Sesión de Yoga.
A medida que lo recorría me fui dando cuenta que claramente es un lugar de fin de semana o de vacaciones para muchos tucumanos. Está lleno de mega casas de varios estilos, espectaculares cerradas, como que mucha gente no vive ahí permanentemente, sino que van sólo de vacaciones.  Las casas a mí más me gustaron son las antiguas, de material, pintada de blanco o de algún color, techo verde de chapa y muchas enredaderas, nose, tienen cierto encanto. El valle es ideal para salir a hacer trekking, hay muchos recorridos.
Decidí permanecer por lo menos 2 noches en cada lugar al que llegue. No quiero estar moviéndome todos los días y también quiero conocer los lugares con un poco más de profundidad, charlar con la gente  y ver un poco más allá de los recorridos y destinos principales.
Al día siguiente, sale el sol. Está espectacular y definitivamente “va a ser un día para recorrer la montaña”. Prepare mi mochilita con provisiones y salí a hacer un trekking de unas 5 horas hasta el pueblo vecino: El Mollar, que queda del otro lado del lago. Caminé por el borde del río, atravesando un primer poblado, lleno de fauna rural: caballos, vacas, ovejas y gallinas. Después pasé por un antiguo cementerio y por otro poblado: Los Ojitos. Finalmente crucé el río y camine por una llanura inmensa llena de caballos. Es impresionante la cantidad de potrillos. Por la época y el tamaño calculo que de unos 2 0 3 meses. Finalmente llegue a una playa muy amplia, de arena blanca de sedimentos que trae el río. Ésa playa desemboca en la laguna. Me quedé ahí un buen rato descansando y elongando. Soplaba lindo, en ese momento me dieron muchas ganas de tener un Laser o algo y navegar. Más tarde el viento aumentó, y me fui. A lo lejos se veían  dos locos, haciendo Kite, buena onda.
La vuelta fue eterna y ya no me daban más las piernas. Tomé otro camino y sin querer me crucé con una casa con una cancha de polo y varios petisos. Llegué nuevamente al centro del pueblo y descanse en una plaza a la sombra.
A la tarde subí una pequeña colina donde hay una cruz y vi desde lo alto, otra perspectiva del valle, y ya me despedí!
Amaicha del Valle – Ruinas de Quilmes:
Día 6: partí desde la terminal de Tafí rumbo a Amaicha, en el transporte local Aconquija. Ya en el bondi me empecé a cruzar con un poco más de gente: conocí a un Argentino que anda de acá para allá mitad turismo, mitad trabajo y a una turca Asle, que vino un par de meses a recorrer toda Argentina. Asle me pidió que la acompañara a las ruinas ya que “estaba sola y no tenía amigos”. En fin, llegamos al valle de Amaicha, super seco, muy arido, kilometro a kilometro van apareciendo miles de cactus. De Amaicha nos tomamos un remis hasta las ruinas, yo puse algo de plata pero la gran mayoría lo pagó la mujer oriunda de Estambul.
Ruinas de Quilmes, son ruinas, nada del otro mundo. Lo importante de haberlas visitado es que cuando me fui tuve que esperar en un paraje de artesanos al costado de la RN 40, un par de horas el bondi que me llevaría a Cafayate. Durante largo tiempo conversé bastante con Jesús “La Gringa”. Ella es miembro de la comunidad de los Diaguitas del pueblo de Quilmes. Me contó de su trabajo, de sus 7 hijos, de la comunidad, de la lucha por sus tierras originales: muy interesante. También me contó que 14 poblados de la zona forman parte de la comunidad y que hoy por hoy la entrada que cobran para ver las ruinas es el único ingreso que tienen para las necesidades y cuestiones sociales de la comunidad. Si andan por la zona, VAYAN A LAS RUINAS DE QUILMES!!!